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Sí!!!!! taco 12!!!!

¿Es posible para una abogada litigante andar siempre en taco 12 en horarios de trabajo? Para correr entre pisos, hacer largas colas en el mezzanine del edificio de los juzgados civiles -en especial cada vez que se va el sistema-, cruzar corriendo la Av. Abancay, subir por la escalera caracol de los juzgados penales, caminar en los lustrosos pisos del Palacio de Justicia, etc. ¿qué opinan?

Bueno, seré sincera, en mi caso no es así, sería imposible. En primer lugar me quedaría sin pies; y, en segundo lugar, es un gran esfuerzo caminar en cualquier tipo de taco con todos los huecos que hay en las veredas y pistas del centro de Lima.

 

¡Pero para todo hay solución! Primero les contaré qué suelo hacer. Normalmente ando en mis tacos numero 7, sí, 7, son mi mejor solución para los días que me toca correr de un lado a otro y hacer colas, subir escaleras, esperar parada a que alguien en el PJ me haga caso. Ahora por lo menos a mi me funcionan los tacos 7 de Kenneth Cole entre otras marcas que les contaré mas adelante (pero tengan cuidado con lo que no es cuero porque ante tanto trajín pueden dañarse rápidamente).

Pero eso no significa que no use taco 9, claro que sí. Para determinadas ocasiones como audiencias o reuniones uso mis súper tacos. Pero si realmente te ocasiona mucho problema o dolor el taco 9 puedes buscar zapatos con plataforma escondida, eso le quita muchas veces dos centímetros a la altura de los zapatos y ayuda a descansar el pie al reducir la inclinación, entonces terminas estando en realidad en taco 7. Lo mismo se aplica al taco 12, tengo unos lindísimos de Viviane Fiedler y realmente son unos de los mas cómodos que tengo, me encantan. Mas adelante subiré fotos.

Lamentablemente, es inevitable que tarde o temprano los tacos se dañen, por eso -como les comentaba- al tener muchas veces que caminar y estar paradas todo el día, es mejor usar zapatos de cuero, son mas caros pero van a durar mucho mas además de otras ventajas.
Para cerrar les cuento una anécdota, hace ya varios años cuando todavía era practicante -mi sueldo era s/. 0.00- y tuve un "pequeño" incidente con mis zapatos. Era verano y estaba estrenando unas lindas sandalias marrones que mi mami me había comprado en una tienda miraflorina Bueno, me fui a mis practicas súper temprano como siempre en el centro de Lima y apenas llegué sentí que algo no andaba bien, debo resaltar que al ser practicante corría de un lado a otro, subía escaleras, bajaba, entraba, salía, toda la mañana iba de un lado a otro, por lo tanto, fue un grave error llevar esas sandalias. En realidad el error estuvo en comprarlas. Llegó el momento en el que después de terminar varias cosas pendientes -y de caminar raro y con mucho cuidado-, me senté y revisé mis lindas sandalias marrones que encima tenían taco delgado y mis sospechas se convirtieron en certeza ¡se habían roto! Pero no era cualquier rotura, se había desprendido totalmente la planta de una las benditas sandalias.

Eran aproximadamente las 11 am y no podía salir sino hasta pasadas las 5 pm -como todos los días- momento en el que salía corriendo a mis clases en la universidad para lo cual tenía que hacer un viaje de más de hora y media. ¿Qué hice? y me da vergüenza contarlo, tuve que sujetar el zapato a la suela con una liga, la cual tenía que revisar cada 5 minutos ¡qué vergüenza! Tuve que andar todo el día yo y mi súper sandalia rota con su liga amarrada. Lección: nunca volví a esa tienda, ni volví a comprar sandalias de plástico, así sean relindas y estén en súper oferta, ahí aplica la frase "lo barato sale caro".

Mi excusa... tenía 19 añitos y ERA PRACTICANTE AD HONOREM.

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